Desagradecida?
Esto me ha dicho el Señor:
"Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sean agradecidos" (Colosenses 3:15)."
Cómo ha estado nuestro corazón delante de Dios?
¿Insensible, indiferente, desagradecido? ¿Hemos pasadonuestros días lamentando las luchas y los problemas,murmurando cual si Dios no si importase con nosotros?
Muchas veces conservamos los ojos de la fe cerrados y somos incapaces de percibir lo cuanto Dios nos ama y trabaja a nuestro favor. Solo conseguimos enfrascarnos en las dificultades que enfrentamos y no reparamos que son pequeño delante de la inmensa gracia que el Señor ha derramado sobre nuestras vidas. La ingratitud nos domina y no hallamos siquiera un momento para alabar y adorar al Señor que tantas maravillas q ha operado en todos nuestros días.
La alegría verdadera y la dicha caminan al lado de un corazón agradecido al Señor. Éste, como un imán espiritual,nos proporciona momentos de grande regocijo porque nos hace ver cuando somos bendecidos por el Señor. El amor se aproxima, el buen-humor no desencola más de nosotros, el deseo de extender la mano a los necesitados y de llevar la palabra de salvación también son atraídos.
Llenos de las cosas de Dios, no encontramos tiempo para quejas ymurmuraciones.Si usted aún posee un corazón desagradecido, pida al Señor que lo sustituya. Él solo consigue ver la arena del envase.Con un nuevo corazón, lleno de gratitud, conseguirá ver las muchas bendiciones que antes no percibía.
AMEN , ESO HARE!
"Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sean agradecidos" (Colosenses 3:15)."
Cómo ha estado nuestro corazón delante de Dios?
¿Insensible, indiferente, desagradecido? ¿Hemos pasadonuestros días lamentando las luchas y los problemas,murmurando cual si Dios no si importase con nosotros?
Muchas veces conservamos los ojos de la fe cerrados y somos incapaces de percibir lo cuanto Dios nos ama y trabaja a nuestro favor. Solo conseguimos enfrascarnos en las dificultades que enfrentamos y no reparamos que son pequeño delante de la inmensa gracia que el Señor ha derramado sobre nuestras vidas. La ingratitud nos domina y no hallamos siquiera un momento para alabar y adorar al Señor que tantas maravillas q ha operado en todos nuestros días.
La alegría verdadera y la dicha caminan al lado de un corazón agradecido al Señor. Éste, como un imán espiritual,nos proporciona momentos de grande regocijo porque nos hace ver cuando somos bendecidos por el Señor. El amor se aproxima, el buen-humor no desencola más de nosotros, el deseo de extender la mano a los necesitados y de llevar la palabra de salvación también son atraídos.
Llenos de las cosas de Dios, no encontramos tiempo para quejas ymurmuraciones.Si usted aún posee un corazón desagradecido, pida al Señor que lo sustituya. Él solo consigue ver la arena del envase.Con un nuevo corazón, lleno de gratitud, conseguirá ver las muchas bendiciones que antes no percibía.
AMEN , ESO HARE!

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